Ley General de las Formas de Acumulación Capitalista

23.09.2012

"Sabido es que en la historia real desempeñan un gran papel la conquista, el esclavizamiento, el robo y el asesinato, la violencia, en una palabra. Pero en la dulce Economía política ha reinado siempre el idilio...En la realidad, los métodos de la acumulación originaria fueron cualquier cosa menos idílicos...recurren al poder del estado, a la violencia organizada y concentrada de la sociedad..."

Karl Marx, El Capital, Vol I Capitulo XXIV

Frente a la magnitud de carácter histórico de la actual crisis del capitalismo, cabe preguntarse: ¿El capitalismo ha atravesado otras crisis de esta importancia en su historia? ¿De qué modo las superó? ¿Qué fenómenos políticos y sociales produjeron las crisis? Y viceversa: las crisis, ¿qué fenómenos políticos y sociales produjeron?

Para responder a estas preguntas se hace necesario ver la actual crisis en una perspectiva más histórica y analizar cómo se desarrollaron las distintas crisis desde que surgió el capitalismo, como se desenvolvieron en sus diferentes etapas y como tendió el capitalismo a resolver las contradicciones que fueron producto de su propio desarrollo.

En éste capítulo vamos a dar a conocer y desarrollar la Ley General de las Formas de Acumulación Capitalista. Esta ley nos permite analizar, siguiendo las leyes marxistas de acumulación del capital, las distintas formas que, a lo largo de la historia del capitalismo, surgieron para acumular capital y cuáles son las Formas de Acumulación características de cada etapa del capitalismo.

Junto a ello analizaremos la dinámica de las Formas de Acumulación caracterizadas por atravesar sucesivas fases de surgimiento, desarrollo y agotamiento. Y analizaremos también como estas fases de surgimiento, desarrollo y agotamiento se vinculan a los períodos de larga expansión y de estancamiento que ha vivido a lo largo de la historia, la economía capitalista.

Finalmente veremos los mecanismos político- sociales que explican cómo se desarrolla la transición de una Forma de Acumulación inferior a otra superior a través del desarrollo del capitalismo.

Ley General de las Formas de Acumulación Capitalista

a) Las Formas de Acumulación de Capital y las Formas Predominantes. Definición

Definimos como acumulación de capital, el proceso por el cual los capitalistas acumulan medios de producción en un polo y trabajadores asalariados en el otro polo, con el objetivo de acumular más capital. Como lo explica Carlos Marx: "...la reproducción en escala ampliada, o sea la acumulación, reproduce la relación capitalista en escala ampliada: más capitalistas o capitalistas más grandes en este polo, más asalariados en aquél...Acumulación del capital es, por tanto, aumento del proletariado...Todo capital individual es una concentración mayor o menor de medios de producción, con el comando correspondiente sobre un ejército mayor o menor de obreros. Toda acumulación se convierte en medio al servicio de una nueva acumulación..." (1)

El objetivo fundamental del capitalismo es que los capitalistas acumulen capital y obtengan ganancias. Para lograrlo, la pre- condición necesaria es que los medios de producción y cambio sean de propiedad privada, objetivo que los capitalistas alcanzaron mediante un proceso histórico que fue colocando a las empresas productivas, comerciales y financieras bajo su propiedad, en la medida que fueron expropiando al resto de las clases sociales.

Definimos entonces como Formas de Acumulación, a estas empresas de la que es propietaria la clase capitalista para acumular capital en un período histórico dado. Los capitalistas nunca utilizaron a lo largo de la historia, una única forma de acumulación de capital. Siempre hubo distintas formas de acumulación, es decir, distintas empresas comerciales, productivas y financieras que actuaron con el objetivo de acumular capital y que a su vez, reflejan a los distintos sectores de la clase capitalista.

El capitalismo terminó de imponerse como modo de producción dominante entre los siglos XVIII y XIX, cuando la burguesía tomó el poder en los países más importantes y liquidó los restos del dominio feudal en el estado. Tanto para los períodos históricos en que el capitalismo es un elemento aún embrionario, y no es aún el modo de producción dominante, como en los que el capitalismo es ya dominante como modo de producción, siempre existieron distintas Formas de Acumulación capitalista.

Estas Formas de Acumulación, se desarrollaron desigual y combinadamente alrededor de una Forma de Acumulación predominante que fue el motor impulsor y estructurador de la economía. Es decir, existiendo diversas Formas de Acumulación que actúan simultáneamente y en diferentes niveles de desarrollo, éstas giran alrededor y se interrelacionan con la Forma de Acumulación predominante, que constituye el eje sobre el cual se ordena todo el desarrollo del capitalismo.

Junto al concepto de Formas de Acumulación, son parte de la Ley General de las Formas de Acumulación los conceptos de Régimen de Acumulación, Polo de Acumulación y Eje de Acumulación, cuya definiciones respectivas dimos en el capítulo III. Las Formas de Acumulación Capitalista predominantes han sido las siguientes:

Cuadro General de las Formas de Acumulación Capitalista (Siglos IX al XXI)

Vamos a hacer entonces un análisis histórico de las distintas Formas de Acumulación Predominantes en las distintas etapas del capitalismo.

b) Las Formas de Acumulación propias de la etapa de Acumulación Originaria Capitalista

Las primeras y embrionarias Formas de Acumulación capitalista comenzaron a surgir entre los siglos X y XIV, antes incluso del comienzo del modo de producción capitalista, cuando el modo de producción feudal era aún dominante y coexistía con diversos modos de producción y formaciones sociales bárbaras, asiáticas e incluso esclavistas.

La etapa de acumulación originaria o primitiva del capitalismo, se desarrolló entre los siglos X hasta el XVIII y es la etapa en la cual se establecieron históricamente las bases para el desarrollo de relaciones de producción capitalista. En el comienzo de esta etapa, estaban establecidas las relaciones de producción feudales en Europa y la abrumadora mayoría de la población eran propietarios de sus propios medios de producción y subsistencia, ya sea de pequeñas propiedades como los campesinos, o grandes propiedades como la nobleza.

En la etapa de Acumulación Originaria los capitalistas fueron expropiando a los nobles, campesinos e incluso a otros sectores capitalistas, y fueron provocando la escisión entre los productores y los medios de producción de los que eran propietarios. Esto dio surgimiento a 2 fenómenos: por un lado los medios de producción se convirtieron en mercaderías y capital cuyos precios se fijaron en el mercado. Y por otro lado surgió la clase obrera, es decir los trabajadores desposeídos, cuya fuerza de trabajo también es una mercancía cuyo precio se fija en el mercado.

Así lo explica Carlos Marx: "El proceso que crea a la relación del capital, pues, no puede ser otro que el proceso de escisión entre el obrero y la propiedad de sus condiciones de trabajo, proceso que, por una parte, transforma en capital los medios de producción y de subsistencia sociales, y por otra convierte a los productores directos en asalariados. La llamada acumulación originaria no es, por consiguiente, más que el proceso histórico de escisión entre productor y medios de producción. Aparece como "originaria" porque configura la prehistoria del capital y del modo de producción correspondiente al mismo" (3)

La etapa de acumulación primitiva capitalista afectó sobre todo a las grandes masas rurales, que eran expulsadas del campo, mientras se destruían sus formas tradicionales y derechos de acceso a los medios de producción, a los recursos naturales, los derechos comunales, de compascuo, derechos de campo abierto y otros. En Inglaterra, entre el último tercio de siglo XV y principios del XVI, se disolvieron las mesnadas feudales fruto de la expulsión violenta de los campesinos y la usurpación de las tierras comunales por parte de los señores nobles para transformarlas en pasturas para ganado.

La segunda oleada de expropiaciones fue entre los siglos XVII y XVIII cuando los bienes eclesiásticos fueron confiscados y repartidos entre la oligarquía y sus moradores campesinos fueron expulsados. El proceso de Acumulación Primitiva capitalista, tuvo su desarrollo también en el proceso de colonización del resto de las naciones y continentes a partir de los descubrimientos geográficos de los siglos XV y XVI. Este proceso condujo al brutal aplastamiento de las civilizaciones y modos de producción pre- capitalistas en América, Asia, África y Oceanía, lo que permitió la expropiación de millones de indígenas y pueblos que vivían en el salvajismo, el barbarismo o civilizaciones asiáticas.

Entre los siglos X al XVIII, se desarrollaron las siguientes Formas de Acumulación de Capital predominantes:

1) Las Naciones Comerciales. Forma de Acumulación de la burguesía comercial

Las naciones comerciales o repúblicas marítimas surgidas entre los siglos X y el XIII, fueron Formas de Acumulación capitalista cuyo objetivo era acumular capital ejerciendo el comercio sobre la base del dominio de una o varias rutas marítimas. Estas naciones comerciales constituyeron un embrionario régimen de acumulación, cuyo polo de acumulación fue la industria marítima. El Eje de Acumulación fue el Mediterráneo y se basó en un conjunto de ciudades ubicadas en lo que es hoy territorio de Italia: Amalfi, Pisa,Gaeta, Ancona,Trani, Ragusa, Noli, etc, y las potencias de la época: Génova y Venecia.

Otro régimen de acumulación de las Naciones Comerciales se situó en el Mar Báltico, con eje en las ciudades del norte de Alemania y de comunidades de comerciantes alemanes en el mar Báltico, los Países Bajos, Noruega, Suecia, Inglaterra, Polonia, Rusia, parte de Finlandia y Dinamarca, así como regiones que ahora se encuentran en Estonia y Letonia. Esta Federación de ciudades constituyeron una gran Nación denominada Liga Hanseática o Hansa, en la segunda mitad del siglo XII y el comienzo del XIII con numerosas ciudades en el norte de Europa en torno al Mar Báltico: Lübeck en 1158, Rostock, Wismar, Stralsund, Greifswald, Stettin, Danzig, Elbing, etc

La denominación de Naciones Comerciales tiene que ver con que eran empresas- nación en la medida en que contaban respecto de las autoridades feudales de una amplia independencia política y gobierno autónomo. Una o varias familias dominaban la nación lo que daba su carácter de república oligárquica que contaba con su propia moneda, su ejército, flota naval, colonias comerciales llamadas fundagos y "cónsules de las naciones", que vigilaban los intereses comerciales de sus respectivas ciudades en los puertos mediterráneos.

Así lo explica Federico Engels: "Los venecianos y los genoveses en el puerto de Alejandría o el de Constantinopla, cada "nación" en su propio fondaco residencia, fonda, depósito, salón de exposición y ventas, además de oficina central constituían asociaciones comerciales completas". Las Naciones Comerciales iniciaron su fase de surgimiento acompañando la expansión de la economía europea, que se desarrollaba en medio del apogeo del modo de producción feudal en el siglo X.

Los grandes excedentes y riqueza que ostentaron la nobleza de Normandía, Borgoña, Castilla, Aragón, Génova y Venecia, etc, permitieron una importante circulación comercial tanto en el Mar Báltico como en el Mediterráneo y el surgimiento de la ferias, la más importante de las cuales era la de la Champaña en el actual territorio de lo que es actualmente Francia, que actuaron como puente comercial terrestre entre ambos mares. La Hansa vendía sus barcos por toda Europa, llegando incluso al Mediterráneo e Italia.

Las Naciones Comerciales surgieron de las propias entrañas del sistema feudal y de formaciones sociales anteriores como el comunismo primitivo. Así lo explica Federico Engels: "El comerciante de la edad Media no era en modo alguno un individualista, sino que era esencialmente el miembro de alguna asociación, como todos sus contemporáneos. En el campo reinaba la asociación de la marca, surgida del comunismo primitivo. Cada campesino tenía una parcela originariamente del mismo tamaño... y una participación, por ende de igual magnitud, en los derechos de la marca común...Y lo mismo vale en grado no menor para las asociaciones comerciales, que dieron origen al comercio ultramarino. .. Aquí nos topamos por vez primera con una ganancia y una tasa de ganancia...En las grandes sociedades comerciales, se descuenta que la ganancia se distribuye a prorrata de la participación de capital invertido, exactamente de la misma manera que la participación en los derechos de la marca se distribuye a prorrata de la participación justificada de la parcela... Por consiguiente, la tasa de ganancia era igual para todos" (3)

Las Naciones Comerciales también acumularon capital en la medida en que empezaron a desarrollar un incipiente proletariado como lo explica Federico Engels: " La navegación en la escala en que la desarrollaron las repúblicas marítimas italianas y hanseáticas resultaba imposible sin el concurso de marineros, es decir de trabajadores asalariados (cuya relación salarial podía estar oculta bajo formas corporativas con participación en las ganancias), como era imposible para las galeras de esa época funcionar sin remeros asalariados o esclavos. Los gremios de las minas, consistentes originariamente en trabajadores asociados, se habían transformado ya en casi todos los casos en sociedades por acciones para la explotación de la empresa por medio de asalariados. Y en la industria textil el comerciante había comenzado a poner a los pequeños maestros tejedores directamente a su servicio, suministrándoles el hilado y haciéndolo transformar en tejido, por su cuenta, a cambio de un salario fijo...Tenemos aquí ante nosotros los comienzos incipientes de la formación capitalista de plusvalor". (4)

Las Naciones Comerciales se desarrollaron como Forma de Acumulación predominante a partir del siglo X y lograron altísimas tasas de ganancia. Para tener una medida comparemos los ingresos de Génova que fue una de las Naciones Comerciales más importantes con Francia la monarquía más rica importante de la época según Perry Anderson: "En el año 1293, sólo los impuestos marítimos del puerto de Génova produjeron 3 veces y media más que todas las rentas reales de la monarquía francesa". (5) Los capitales acumulados fueron tan grandes que permitieron el surgimiento y establecimiento del patrón oro para las monedas, como lo explica Perry Anderson: "El poderío marítimo de Génova y Venecia fue lo que garantizó e Europa occidental un continuo superávit comercial con Asia, superávit que financió su vuelta al oro...La vuelta de la moneda de oro en Europa a mediados del siglo XIII, con la simultánea acuñación en 1252 del januarius y el florín en Génova y Florencia, fue el símbolo resplandeciente de la vitalidad comercial de las ciudades" (6)

La base de la expansión económica fue la alta tasa de ganancias logradas por las Naciones Comerciales, como lo explica Federico Engels. "Esta tasa originaria de ganancia era necesariamente muy elevada...el negocio era un comercio monopólico con ganancia monopólica" (7) Las Naciones Comerciales comenzaron un proceso de apogeo que abarcó los siglos XII y XIII, lo cual desarrolló una importante expansión económica en los embrionarios regímenes de acumulación que se establecieron en el Mediterráneo y el Mar del Norte y Báltico y se realimentó con el apogeo y expansión económica del modo de producción feudal dominante en Europa, con al cual se desarrollaron y combinaron.

Los capitalistas de las Naciones Comerciales hicieron toda clase de acuerdos y asociaciones de carácter corporativo, con el objetivo de obtener de los gobiernos extranjeros privilegios jurisdiccionales, fiscales y aduaneros, a la vez que alcanzaron el dominio de varios señoríos personales. En la fase de auge de las Naciones Comerciales, surgieron nuevas operaciones de cambio, de contabilidad y nuevos descubrimientos científicos y tecnologías, para asegurar las rutas comerciales y proteger las inversiones.

Se entrenaron pilotos marítimos y se erigieron faros, se desarrolló la brújula, las matemáticas, la astronomía, la cartografía y la geografía, todo al servicio de la industria de la navegación. Las ciudades, expuestas a las incursiones de los piratas, organizaron de modo autónomo su defensa, dotándose de poderosas flotas de guerra para crear bases, escalas y establecimientos comerciales que tuvieron una gran influencia política. De este modo, las Naciones Comerciales pasaron en el siglo XI a la ofensiva y libraron importantes guerras contra el poder marítimo bizantino e islámico, con los que compitieron por el control del comercio con Asia, África y las rutas mediterráneas.

Las Cruzadas les permitió liquidar el poderío islámico en el Mediterráneo y la invasión Normanda a Inglaterra puso freno a las incursiones vikingas en el Mar del Norte. El surgimiento de la tasa de ganancias de las Naciones Comerciales, continuó con el proceso de nivelación de las diferentes tasas de ganancias, proceso que precedió a la caída de la tasa de ganancia como lo explica Federico Engels: "La nivelación de estas diferentes tasas de ganancia corporativas se estableció por el procedimiento inverso, por la competencia. En un comienzo, (se nivelaron) las tasas de ganancia de los diversos mercados para la misma nación...A continuación debía tocarle el turno a la paulatina nivelación de las tasas de ganancia entre las diversas naciones que exportaban mercancías iguales o similares a los mismos mercados, con lo cual muy a menudo tal o cual de esas naciones era aplastada y desaparecía de la escena". (8)

La sobre acumulación de capitales producida tras la nivelación de las tasas de ganancias, provocó la caída de la tasa de ganancia de las Naciones Comerciales, proceso que se combinó y realimentó con la crisis general del modo de producción feudal, en el siglo XIV. La crisis del feudalismo produjo el derrumbe del consumo, los puertos se paralizaron, las mercaderías bajaron su precio abruptamente y las quiebras se generalizaron. Esto produjo un verdadero cataclismo político- económico- social conocido como "la crisis del siglo XIV", donde murió casi el 40% de la población de Europa.

Se había iniciado la fase de agotamiento de las Naciones Comerciales y se desató un violento proceso de centralización de capitales que las llevó a guerras entre ellas por el dominio de las rutas marítimas. El agotamiento de las Naciones Comerciales, como Forma de Acumulación predominante, combinado con la crisis terminal del modo de producción feudal, provocó un violentísimo proceso de destrucción de fuerzas productivas y centralización de capitales, la Guerra de los Cien Años. Junto a la hambruna y las pestes, las guerras liquidaron naciones, ciudades y comarcas enteras. Con millones de muertos, la Guerra de los Cien Años fue un inmenso proceso de destrucción de fuerzas productivas con el cual nació oficialmente el capitalismo.

La Guerra de los Cien Años fue en realidad un conjunto de guerras entre las naciones que dominaban la economía europea en la época y actuó como bisagra entre el modo de producción feudal y el modo de producción capitalista que emergió y dio inicio a su etapa de Acumulación Primitiva. Junto a ella también se desarrollaron enormes insurrecciones campesinas y de los trabajadores de los gremios artesanales como la insurrecciones de los Ciompi en Florencia o de los tejedores en Gante.

Los descubrimientos geográficos del siglo XV aceleraron la decadencia las Naciones Comerciales, según lo explicó Federico Engels: "Pero este proceso se vio interrumpido de continuo por acontecimientos políticos, así como todo el comercio levantino decayó a causa de las invasiones mongólicas y turcas, y los grandes descubrimientos geográfico-comerciales efectuados a partir de 1492 no hicieron otra cosa que acelerar esta decadencia y, más tarde, volverla definitiva". (9)

Las Naciones Comerciales continuaron su decadencia tras los descubrimientos geográficos de los siglos XV y XVI, que fueron posibles por el desarrollo tecnológico y de acumulación de capital que habían logrado en su ciclo de apogeo y permitió financiarlos. Pero los descubrimientos geográficos y el proceso de colonización de África, Asia, América y Oceanía, empalmaron ya con los inicios del modo de producción capitalista y su etapa de acumulación primitiva. En la medida que estos continentes fueron colonizados y que las relaciones de producción capitalistas necesitaron de un largo período para surgir y ser consolidadas, los capitalistas implementaron en muchos casos en los primeros siglos de la colonización, Formas de Acumulación y regímenes capitalistas apoyándose en relaciones de producción no- capitalistas.

2) La Orfebrería y primeros Banqueros. Forma de Acumulación de la burguesía financiera

Junto a las Naciones Comerciales surgió otra Forma de Acumulación, la industria financiera basada en los primeros banqueros y usureros. La gran acumulación de capital que lograron las Naciones Comerciales, permitió el desarrollo de capitalistas dedicados a la industria vinculada al desarrollo y la circulación del dinero, su transporte, almacenamiento, seguros y préstamos. Como resultado del peligro de robo, nació la práctica de colocar lingotes preciosos y monedas en custodia de los orfebres, acostumbrados a trabajar con metales preciosos, recibir y guardar las monedas de oro y plata para los capitalistas que necesitaban almacenar las ganancias obtenidas.

A medida que esta práctica se hizo más necesaria, el orfebre empezó a cobrar comisiones, y se fue transformando en banquero al descubrir que era innecesario mantener en sus bóvedas todas las monedas depositadas por lo que las hacía circular en forma de préstamos y pagos diversos, mientras expendía recibos de depósitos a los capitalistas que depositaban sus monedas y metales. Los capitalistas depositantes empezaron a utilizar a su vez los recibos de depósito de los orfebres para hacer sus pagos. Los orfebres expedían recibos de depósito por un valor superior al que tenían las monedas de metal precioso que estaban en custodia y de esta forma, el valor del dinero o reserva que los orfebres tenían a su alcance para afrontar los retiros en monedas de oro y plata representaban solamente una fracción del valor total de los recibos de depósitos expedidos por ellos.

Nació entonces el concepto de banca de reserva fraccionaria; los orfebres dejaron de ser simples custodios de especies para convertirse en banqueros. La actividad de la banca se manifestó primeramente en todos aquellos lugares donde había en circulación distintos tipos de dinero, lo que dio origen a la actividad de los cambistas. Los primeros bancos hicieron su aparición en el año 1155, se dedicaron principalmente al tráfico, pero aceptaban también depósitos y para el siglo XIII las ciudades septentrionales de Italia, como Siena y Florencia, llegaron a construir centros bancarios rudimentarios

En el siglo XII comenzaron a surgir los fondos comunes, grandes masas de capitales, depositadas por varios capitalistas que se organizaban en común y comenzaron a otorgar préstamos públicos a las ciudades italianas. Los empréstitos públicos fueron denominados Monti en Italia, que significa fondo común y Bank en los pueblos germanos que fue italianizado en Banco y la acumulación de empréstitos públicos fue llamada indiferentemente Monte o Banco, lo que dio origen al término Banco para las entidades que acumulan capitales en carácter de depósito.

Los banqueros estuvieron ligados a las Naciones Comerciales y al surgimiento de empresas más pequeñas, en la cual los capitalistas combinaron el comercio con el manejo de fondos, monedas e inversiones. Los Fugger, los Welser, los Vöhlin, los Höchstetter, Hirschvogel, etc, son las grandes familias de banqueros alemanas que junto a las italianas dominaron la circulación de mercancías y dinero en esos siglos en la economía de Europa, tal como lo harán los Rostchild en el siglo XIX. Tanto los banqueros de Génova, Florencia, Venecia, la Hansa, como los de Castilla, Aragón y Portugal financiaron las empresas que emprendieron los descubrimientos geográficos de los siglos XV y XVI. Estos descubrimientos buscaban no sólo nuevas rutas de navegación para dominar, sino también la colonización de nuevos puertos, la explotación de mano de obra y la búsqueda de extracción y materiales preciosos, para alimentar una acumulación de capitales que permitiera financiar y conformar la base de dinero tanto en metal como fiduciario, una acumulación imprescindible para respaldar las inversiones necesarias que permitió lanzar el modo de producción capitalista.

Así lo explica Federico Engels: "Pero también se fundaron asociaciones más estrechas con fines determinados, como la Maona de Génova, dominadora por muchos años de las minas de alumbre de Focea, en el Asia Menor, así como de la isla de Quíos, en los siglos XIV y XV, o la gran sociedad comercial de Ravensburgo, que comerció desde fines del siglo XIV con Italia y España, fundando allí sucursales, y la sociedad alemana de los Fúcares [Fugger], los Welser, los Vöhlin, los Höchstetter, etc., de Augsburgo, de los Hirschvogel de Nuremberg y otros, que con un capital de 66.000 ducados y tres naves participó en la expedición portuguesa a la India de 1505-1506, obteniendo en ella una ganancia neta del 150 por ciento según unos, y del 175 según otros..." (10)

La transición de las Naciones Comerciales a las Factorías

La primera forma de acumulación capitalista predominante, las naciones comerciales, comenzaron su fase de surgimiento tras las Cruzadas a partir del siglo X cuando las potencias comerciales aliadas lanzaron múltiples expediciones armadas contra los musulmanes, los cristianos orientales, rusos y bizantinos, el movimiento de los cátaros en el sur de Francia y los judíos. Se calcula que las diversas matanzas y guerras llevadas a cabo por los cruzados produjeron cinco millones de muertes durante alrededor de tres siglos y medio.

El proceso de destrucción de fuerzas productivas que desencadenó la lucha contra los bizantinos y los musulmanes, les permitió pasar a dominar el Mediterráneo y alcanzar el cenit de la fase de auge, dominando los intercambios comerciales en el Mediterráneo y con Oriente. Durante la Cuarta Cruzada (1202-1204) Venecia y Génova se apoderaron de las islas y de las localidades marítimas comercialmente más importantes del Imperio Bizantino y se habían convertido en los estados más ricos de Europa.

Cuando comenzó la fase de agotamiento de las Naciones Comerciales, estalló un violento proceso de destrucción de fuerzas productivas, con las guerras entre Pisa y Génova en 1284, las guerras de San Saba en 1255 entre Génova y Venecia, la guerra de Chioggia de 1372, las guerras con el Reino de Hungría en 1352, además de las guerras contra el Imperio Germánico y las guerras contra el papado, entre otras, mientras en el norte de Europa estallaron las guerras de la Hansa en 1362 contra Dinamarca.

Pero el proceso más importante de destrucción de fuerzas productivas se desarrolló durante la Guerra de los Cien Años, entre mediados del siglo XIV y mediados del siglo XV, que fue bisagra entre el modo de producción feudal al capitalista. La brutal destrucción de fuerzas productivas que constituyó la crisis del siglo XIV permitió avanzar en estas formas de acumulación y el proceso de centralización de capitales produjo la transición de las Naciones Comerciales a una Forma de Acumulación superior que fueron las Factorías.

La destrucción de fuerzas productivas de la Guerra de los 100 años, estuvo centrada geográficamente en Francia que era la economía más importante de la época y bastión del feudalismo. Las aldeas arrasadas, los millones de muertos, el desarrollo de tecnología y la industria al servicio de las guerras, provocaron graves alteraciones en los precios de mercado de los productos, sometidos a tensiones nunca vistas de oferta y demanda. A su vez millones de campesinos libraban guerras por su libertad lo que permitió el avance aunque incipiente de los primeros trabajadores asalariados.

Al tiempo que los señores feudales debían ceder a las presiones de sus siervos para liberarse de la servidumbre, en algunos casos, o que eran aplastadas las insurrecciones en otro, la Guerra de los 100 años implicó la lucha entre sectores de las clases dominantes por el control de las zonas de surgimiento de las primeras zonas industriales y de mayor importancia económica como Guyena o Gascuña.

En el mismo sentido se desarrollaron la guerra civil en Normandía, la Guerra de las 2 Rosas en Inglaterra, la Guerra entre Inglaterra -Francia, la Guerra entre Francia y Borgoña, la lucha por el control de Flandes y los Países Bajos, la Guerra Civil en Bretaña y las Guerras Civiles en Aragón y Castilla. En todas las naciones en esa época, los ducados y reinos, en las que se desarrollaron las guerras, las alianzas cambiaban permanentemente y también los sectores de las clases tanto nobles como capitalistas, se fueron alineando de distintas formas. Con el desarrollo de la industria de guerra, surgieron también las grandes fortunas de los banqueros y capitalistas que financiaron la industria bélica y la tecnología militar.

Tras la Guerra de los 100 años, una parte importante de la nobleza desapareció, se produjo una importante centralización de capitales y la burguesía siguió su ascenso, producto del cual emergió un mundo de ciudades basadas en el comercio y los centros de poder comenzaron a desplazarse hacia los nuevos burgos o ciudades, donde se establecieron las nuevas Formas de Acumulación, las Factorías. En la declinación de las Naciones Comerciales, Portugal y los Reinos de Aragón y Castilla, que habían sido colonizados por tanto por los normandos como por Génova en el apogeo del capitalismo mediterráneo, desarrollaron una enorme actividad comercial con los descubrimientos geográficos del siglo XV, que los convirtió en potencias, aunque ya como último fulgor del decadente capitalismo mediterráneo.

3- Las Factorías. Forma de Acumulación de los comerciantes- empresarios contratistas

Las Factorías son una Forma de Acumulación que a partir del siglo XIV comienzan a ser predominantes. En ellas los capitalistas comerciantes comenzaron a contratar y a agrupar trabajadores asalariados tanto en la ciudad como en el campo. Los comerciantes desarrollaron estas empresas y se transformaron en contratistas en la medida en que encontraron más barato fabricar las mercaderías en puerto que acarrearlas de un puerto a otro, lo que les permitió obtener ahorros y ganancias importantes, muy superiores a las que lograban con la actividad comercial simple.

Para Engels: "...Ya existía la tasa de ganancia del capital comercial. Qué podía impulsar entonces al comerciante a encargarse de la función acumulativa del contratista? Una sola cosa: La perspectiva de una ganancia mayor..." (11) Las Factorías se basaron en el trabajo manual, y la cooperación simple donde cada trabajador cumplía un trabajo sin que el conjunto de los trabajadores que actúan sobre la mercadería estén agrupados en el mismo taller.

Es el mismo capitalista quien va llevando la mercadería de un lugar a otro, para darle los diferentes toques por distintos trabajadores. En estas técnicas de las ramas industriales como textiles, orfebrería o metalurgia, la productividad del trabajo se logró a partir de la cooperación simple y el trabajo manual, siguiendo la tradición de los métodos de trabajo del artesanado.

Estas Formas de Acumulación tuvieron como polo de acumulación la industria textil y minera; y conformaron un Régimen de Acumulación en el cual las nuevas industrias surgidas como Factorías, combinaron su producción y distribución con las Naciones Comerciales. El Eje de Acumulación fue el trípode que constituyeron Normandía, Inglaterra y los Países Bajos en el Canal de la Mancha y el Mar del Norte. Precisamente esa zona geográfica fue, junto a Francia, el epicentro del violento proceso de destrucción de fuerzas productivas que implicó la Guerra de los Cien Años, en la cual las clases dominantes disputaron el control de estas incipientes nuevas industrias.

La Guerra de los Cien Años expresó el surgimiento de un régimen de acumulación dinámico, alternativo a la decadencia del régimen de acumulación capitalista establecido en el Mediterráneo. Así lo explica Nahuel Moreno: "existe un extraordinario desarrollo del capitalismo mediterráneo que ya ha empezado su decadencia cuando descubre América. Su descubrimiento no hará más que acelerar su decadencia y el desarrollo del nuevo capitalismo noroccidental, que ya había surgido y estaba desplazando al mediterráneo antes del descubrimiento de nuestro continente. El capitalismo mediterráneo impregnado de aristocratismo y formas feudales, tiene un carácter comercial, usurario, local e internacional en oposición al del noroeste de Europa que lo tiene manufacturero y nacional" (12)

Las Factorías son Formas de Acumulación en la cual se explotó mano de obra asalariada para fabricar los productos, lo que permitió a los comerciantes- empresarios bajar los precios de las mercaderías para competir mejor con los demás comerciantes, quienes tienden a adoptar esa forma de producción, para no perder en la competencia por los mercados. Las Factorías y el agrupamiento de trabajadores asalariados es un proceso que desarrolló por 3 vías que dan origen a tipos de empresas diferentes: a) Los gremios artesanales privatizados, b) El trabajo rural domiciliado y c) Las concesiones mineras privatizadas. Vamos a analizar estas tres variantes empresarias

a) La privatización de los gremios artesanales

Una de las vertientes que dio surgimiento a las Factorías fue el proceso de privatización de los gremios artesanales, las industrias existentes en el feudalismo que producían en pequeña escala para pequeñas comunidades, siguiendo estrictas normas de producción que fijaban metas comunes. A partir del siglo XIV estas corporaciones artesanales empezaron a pasar a ser propiedad de capitalistas.

Los gremios artesanales tenían una organización interna bastante rígida de 3 niveles: maestros, oficiales y criados aprendices. Los maestros eran los únicos que podían votar los estatutos por los que se rige el gremio y elegir los procuradores y jefes del mismo, los oficiales tenían derecho a recibir alojamiento, alimentación y un salario, en cambio los criados aprendices, con bajos salarios, permanecían de por vida en ese estado.

Al principio, los gremios tuvieron como característica la igualdad y la solidaridad entre sus miembros. Las condiciones de contratación y de trabajo variaban de un gremio a otro y con el tiempo el mercader o capitalista comerciante procedió como intermediario en las actividades del cambio de mercancías. Más tarde se dedicó a comprar con regularidad las mercancías de los pequeños productores, a proveerles de materias primas y a prestarles dinero, con lo cual, los pequeños productores caían bajo la fuerza económica del mercader.

Junto a ello se desarrolló un proceso de diferenciación social al interior de los talleres que fueron siendo dominados por los maestros que empezaron a transformarse en sus dueños. Esto aceleró el proceso de separación social entre los maestros y aprendices y los maestros comenzaron el proceso de apropiación de los gremios como empresas bajo su propiedad. A su vez surgieron las sociedades entre capitalistas comerciales y maestros artesanales, o directamente los maestros fueron expropiados mediante la usura.

Cualquiera fuera la vía, los gremios fueron transformándose en Factorías en la medida en que se transformaron en empresas que pasaron a tener uno o varios capitalistas como dueños. El poder de los gremios privatizados se extendió en varios casos hasta el control de los gobiernos municipales y en las industrias ligadas a la exportación, el maestro se convirtió más rápidamente en capitalista y en propietario de la empresa.

De este modo los talleres artesanales del medioevo fueron desapareciendo, remplazados paulatinamente por los nuevos talleres privatizados, de los cuales emergieron los nuevos capitalistas o empresarios. Así lo explica Reyna Pastor de Togneri: "Las corporaciones artesanales entran en un período de estancamiento que persistirá hasta los siglos XVII y XVIII, en los cuales desaparecen porque no pueden hacer frente a las formas capitalistas en desarrollo. Organizadas de manera tal que benefician cada vez más a los maestros surgirán de ellas muchas veces los nuevos empresarios" (13)

b) El trabajo rural domiciliado

El trabajo rural domiciliado es la empresa que surge producto de que los capitalistas comerciantes contratan mano de obra campesina para la elaboración de las mercaderías. El mercader lleva mercaderías y materias primas a las casas de las familias campesinas que van haciendo distintos trabajos, ya sea de tejidos, hilados, tintura, etc. Las familias campesinas combinan trabajos para el capitalista, con trabajos para sí mismos en el campo, hasta que van cayendo una tras uno bajo el control del capitalista ya sea por necesidad o por las deudas que contraen con él.

Así lo explica Reyna Pastor de Togneri: "Un comerciante o Verleger distribuía la prima entre los campesinos y adquiría con ello parte de su fuerza de trabajo...Los empresarios controlaban los diversos procesos de la producción y llevaban de un lado a otro los hilados y los tejidos a los molinos bataneros, a las tintorerías, etc. Mediante este sistema el campesino se convierte paulatinamente en un obrero industrial a domicilio que produce para el mercado y que vende al empresario parte de su fuerza de trabajo" (14)

Este tipo de Factorías surgieron producto de los cambios que se produjeron en la industria textil. Durante siglos la industria estuvo basada en la pañería de lujo que consumían las oligarquías de Borgoña, Florencia, Venecia, el papado o Génova, etc. Pero a partir de la crisis del siglo XIV, esta pañería de lujo entró en crisis por la parálisis del comercio, la caída del nivel de vida y decadencia de la nobleza. La pañería de lujo incluía la compleja técnica de fabricación de la seda traída de China vía el Islam, y robada por las Cruzadas.

La industria textil con base en la pañería de lujo quedó relegada a un segundo plano, superada por la pañería de lana, más barata, que consumieron las clases populares y la burguesía, provista por la lana de las ovejas criadas en Inglaterra y Castilla, lo cual se combinó con la utilización de los molinos de viento en Flandes y Castilla y molinos de agua en Inglaterra que aprovecharon las enormes caídas de agua en esas regiones y le que le dio un gran impulso a la industria textil.

El trabajo rural domiciliado fue la empresa más importante de las que conformaron las Factorías, para Reyna Pastor de Togneri: "las industrias rurales domiciliadas serán una forma de transición que aumenta su importancia a medida que pasa el tiempo: por la cantidad de obreros que ocupa, por el monto de la producción, y por el área geográfica que ocupa, esta actividad es la que va a acelerar la acumulación originaria de capital en manos de mercaderes y de banqueros y la que va a iniciar transformaciones en el campesinado...ya que lo alejan de la tierra, lo despojan de sus medios de producción, lo obligan al trabajo rutinario realizado en largas jornadas y lo van convirtiendo en asalariado" (15)

El epicentro del trabajo rural domiciliado fue Inglaterra, el lugar donde la nobleza tras la Guerra de los Cien Años se debilitó, la industria textil tuvo un gran desarrollo tanto por la cría de ovejas como por las condiciones climáticas con las grandes caídas de agua que permitieron construir molinos más aptos para el bataneo. Allí florecieron las empresas que comenzaron a proletarizar masas de campesinos y tanto los mercaderes como los capitalistas comerciantes se apropiaron más rápidamente de los talleres artesanales.

c) La privatización de las concesiones mineras

Siguiendo un proceso similar al sufrido por los gremios de artesanos, las concesiones mineras fueron objeto de apropiación por parte de los capitalistas, maestros devenidos en empresarios, traficantes de metal y monedas y compradores de estaño. Las concesiones mineras eran comunidades que firmaban contratos con las autoridades feudales, cobraban una recompensa a cambio de la explotación de las minas y la explotación de metales y al igual que los gremios de artesanos, conservaban normas que imponían la igualdad de sus miembros.

Pero la minería sufrió una grave crisis en el siglo XIV, como lo explica Perry Anderson: "La extracción de plata a la que estaba conectado todo el sector urbano y monetario de la economía feudal, dejo de ser practicable o rentable en las principales zonas mineras de Europa Central, porque no había forma de abrir pozos más profundos o de refinar los minerales más impuros...la escasez de metales provocó repetidos envilecimientos de la moneda en un país tras otro y, en consecuencia una inflación galopante" (16)

La crisis de la explotación minera, sumado a la necesidad del comercio de establecer monedas, llevó a la creciente búsqueda de los comerciantes capitalistas a tomar posesión de las industrias mineras e incluso expandir las misma a los territorios recientemente descubiertos y colonizados, como en el caso de América, donde la instauración del sistema de mitas implicó empresas basadas en la esclavización de las tribus comunistas primitivas que vivían en la región. La apropiación de las concesiones mineras, al igual que la apropiación los talleres artesanales por parte de los capitalistas, o proceso de privatización de los mismos, fue parte la etapa de acumulación primitiva capitalista en la medida en que fue parte del proceso de expropiación que los capitalistas fueron haciendo de las demás clases sociales. De ese modo, estableció el desarrollo de varias ramas industriales y permitió un proceso de desarrollo incipiente de la clase obrera en la medida en que florecieron los talleres y establecimientos mineros en los cuales se empezó a contratar mano de obra asalariada.

Conclusiones sobre Las Factorías

Las Factorías tuvieron su fase de surgimiento en la segunda mitad del siglo XIV. En la segunda mitad del siglo XV tuvieron su fase de auge, lo que permitió en las zonas en que se desarrolló, la expansión de la economía hasta principios del siglo XVI. Tanto los gremios artesanales privatizados, como el trabajo rural domiciliado y las concesiones mineras privatizadas, se combinaron durante ese período de tiempo con las Formas de Acumulación nacientes como las Naciones Comerciales, la banca y la usura, además de las formas de producción feudales en descomposición.

Las Factorías fueron un avance en la centralización y acumulación de capital, lo cual se expresó en la importancia de ciudades como Flandes y Gante en la industria textil y minera. Pero a comienzos del siglo XVI las Factorías comenzaron a entrar en la fase de agotamiento, la economía volvió a estancarse y comenzó un nuevo proceso violento de destrucción de fuerzas productivas, cuyos puntos más importantes fueron la Guerra de los 80 años, con epicentro en Flandes y los estados holandeses a mediados del siglo XVI.

Sin embargo el agotamiento de las Factorías, no expresó solamente las contradicciones provenientes del desarrollo capitalista, como la nivelación y caída de la Tasa de Ganancia, ocurrida con las Naciones Comerciales. El agotamiento de las Factorías combinó elementos económicos con factores políticos en la medida en que su desarrollo se vio seriamente limitado por la existencia de la nobleza en el poder, a diferencia de las Naciones Comerciales que se desarrollaron en ciudades donde la burguesía tenía el poder.

Las Factorías son empresas cuyo desarrollo cuestionó la estructura social del feudalismo, se chocó y ahogó en ella. La burguesía necesitó embestir contra las instituciones que sostenían el orden feudal y contra la Iglesia Católica para poder pasar a una Forma de Acumulación superior. Las guerras combinaron la pelea por la centralización de capitales y la lucha por el poder de las naciones que la nobleza controlaba, lo que dio a las Factorías un carácter inestable y transicional.

Las Factorías no fueron una Forma de Acumulación sólida como las Naciones Comerciales, sino más bien una Forma transicional entre las industrias artesanales del Medioevo que entraban en crisis a mediados del siglo XIV y las Manufacturas capitalistas que emergen a mediados del siglo XVI. Para Alberto J. Plá: "El salto cualitativo que va del artesanado a la manufactura no es simple y reconoce una etapa intermedia: la del trabajo domiciliado. Pero el proceso es lento y en realidad se desarrolla en etapas sucesivas. Durante espacios de tiempo muy prolongados coexisten viejas y nuevas formas de producción" (17)

Las Factorías, como empresas industriales que comienzan a tener propietarios burgueses a su mando, fueron un componente fundamental de la economía europea durante casi 2 siglos, y aun siendo empresas de carácter transicional, fueron vitales para el desarrollo del modo de producción capitalista, en su etapa de acumulación primitiva.

La transición de las Factorías a las Manufacturas

En las Guerras de los Cien Años se produjeron cambios en la industria militar, los caballeros feudales fueron superados, aparecieron los primeros ejércitos profesionales compuestos por soldados no unidos por un pacto de vasallaje con su señor, sino la paga de reyes y banqueros, y el desarrollo de nuevas tecnología militares. El ejército y el rey fueron el pilar de un nuevo régimen en el estado feudal, las monarquías absolutas y el desafío al poder económico, social, político de la nobleza, permitió lentamente avances en beneficio de la burguesía, que los reyes alentaron.

Aunque la mayor parte de la población seguía siendo campesina, el impulso económico y las novedades ya no provenían del castillo o el monasterio, sino de la ciudades, epicentro del desarrollo de las Factorías. Al entrar éstas en su fase de agotamiento, se desató un violento proceso de destrucción de fuerzas productivas, que permitió una nueva centralización de capitales, y el desarrollo de las Manufacturas.

Este violento desarrollo de las fuerzas productivas tuvo como epicentro la Guerra de los 80 años, un complejo de guerras centrado en la lucha de los príncipes protestantes de Alemania y los Países Bajos que reflejaban a la burguesía en ascenso, contra la nobleza de Francia y la nobleza de España que era la potencia mayor de Europa, para ese entonces dominada por la nobleza de los Hausburgo.

El movimiento de la Reforma Luterana encabezaba un proceso de confiscaciones de tierras a la Iglesia, vital para el desarrollo de la industria textil. Todo el desarrollo de la Guerra de los Ochenta años fue un conjunto de 8 guerras distintas acontecidas entre 1562 y 1648, que incluyeron las guerras entre católicos y protestantes calvinistas donde se enfrentaron las Diecisiete Provincias de los Países Bajos contra su soberano, el rey de España Carlos V. Las 17 provincias, o Provincias Unidas buscaban conseguir la independencia de Carlos V y España.

La rebelión contra el monarca de los protestantes estuvo encabezada por Martín Lutero y Calvino, pero el proceso de destrucción de fuerzas productivas fue muy violento. La alta nobleza reprimió brutalmente a los protestantes que fueron perseguidos y ejecutados con extrema crueldad; entre los ejecutados se encontraba el dirigente más importante de esta reforma radical, Thomas Müntzer y el español Miguel Servet.

Tras los 80 años de brutales, enfrentamientos, destrucción de ciudades, aldeas, y millones de muertos, la Guerra finalizó con el triunfo de Holanda y permitió un proceso de centralización de capitales del cual surgieron las Provincias Unidas, que obtuvieron su independencia y la burguesía comenzó su ascenso hacia el poder imponiendo un moderno estado para la época, que contó con un Parlamento con diputados electos en todas las provincias.

Las Provincias Unidas, parte de lo que hoy llamamos Holanda y Bélgica, emergieron triunfantes y se impusieron como una potencia mundial en el siglo XVII, lo cual las convirtió en unos de los centros mundiales del desarrollo de la industria manufacturera, sumado a su poderosa armada y flota mercante. Esa zona de Europa experimentó un importante auge económico y cultural fruto del desarrollo y expansión de la Manufacturas, Formas de Acumulación que fueron las resultantes del pujante desarrollo industrial que desde el Medioevo venían experimentando Flandes y las zonas geográficas comprendidas en los Países Bajos, pero pudieron abrirse paso y desarrollarse producto del violento proceso de destrucción de fuerzas productivas que implicaron las Guerras de los 80 años.

Otro proceso de destrucción de fuerzas productivas que permitió el paso de las Factorías a las Manufacturas como Forma de Acumulación predominante, lo constituyó el aplastamiento de las insurrecciones populares que se desarrollaron entre los siglos XIV y XV producto de la situación de crisis económica generalizada y la política de los gobiernos que lanzaron brutales medidas contra las masas.

Las medidas más terribles fueron los Estatutos del Trabajo que se sancionaron en casi toda Europa limitando los aumentos salariales a los trabajadores y los aumentos de impuestos generalizados que detonaron las revueltas como la del Flandes marítimo (1323-1327) y urbano (1338-1350), la "Jacquerie" francesa (1358), la revolución de los Ciompi en Florencia (1378), los Tyleristas ingleses (1381), la insurrección de Gantes (1372- 1382), la insurrección Hussita en el Reino de Hungría -Bohemia (1408 -1415), la insurrección Calabresa (1469 -1475), y el movimiento Remensa en España (1462 -1484), entre otros.

Sólo escapó a ésta lógica general de derrotas el comienzo del proceso revolucionario que permitió el desarrollo de la Confederación Helvética (1290 -1351). Todo este enorme proceso de destrucción de fuerzas productivas se dio en forma simultánea con el comienzo de la expropiación y genocidio de millones de indígenas de las tribus comunistas primitivas y sociedades asiáticas de América, Asia, Oceanía y África.

4) La Manufactura. Forma de acumulación de la burguesía manufacturera

La Manufactura surge en el siglo XVI y es la Forma de Acumulación predominante en la cual el capitalista agrupa a los trabajadores en el taller o establecimiento y el trabajo manual se basa en la división del trabajo entre los asalariados, que supera la técnica de la cooperación simple, propia de las Factorías. Cada uno de los trabajadores se especializa en una o varias operaciones determinadas, lo que eleva la productividad del trabajo, la explotación del trabajadores y logra mercaderías más baratas, lo que permite una mayor acumulación de capital y ganancias.

En la manufactura la división del trabajo hace que el trabajador alcance una especialización pero ya no sea el productor de una mercadería acabada, con lo que su dependencia respecto del capitalista adquiere un carácter nuevo y más firme. Para Marx: "consiste en reunir en un taller, bajo el mando del mismo capitalista, a trabajadores pertenecientes a oficios artesanales diversos e independientes, por cuyas manos tiene que pasar un producto hasta su terminación definitiva...En cuanto forma característica... predomina durante el período manufacturero propiamente dicho, el cual dura, en líneas muy generales, desde mediados del siglo XVI hasta el último tercio del XVIII." (18)

Existen 2 tipos de manufactura la heterogénea y la orgánica. La heterogénea es cuando se ocupa de una mercadería compuesta por un conjunto de productos parciales que pueden realizarse independientemente, e incluso en talleres distintos, y luego se reúnen en un taller en manos de operarios que los ensamblan y combinan, como es el caso de las fábricas de relojes, por ejemplo.

En cambio en la manufactura orgánica, se concentraban en el taller obreros de especialidades diferentes, los cuales ejecutaban sobre la mercadería todo el proceso de producción hasta el fin, para crear una determinada mercancía. La manufactura orgánica permite que los artículos recorran toda una serie de procesos pasando por una serie de obreros especializados, y que las diversas fases del proceso de producción que antes eran sucesivas, se transformen ahora en simultáneas.

Esto permitió lograr más mercancías terminadas en el mismo tiempo y creó las premisas para la gran producción industrial, contribuyó a la ulterior división del trabajo, simplificó en gran medida muchas operaciones laborales, perfeccionó los instrumentos de trabajo y preparó las condiciones para pasar a la producción maquinizada.

La Manufactura favoreció la concentración de los medios de producción en manos de los capitalistas y significó la ruina para la mayoría de los artesanos. Pero aunque la división del trabajo en las manufacturas hizo que la producción capitalista de mercancías se acrecentara y que el rendimiento del trabajo social se elevara sensiblemente, la Manufactura no abarcó toda la producción social.

Al contrario, la existencia de un inmenso número de empresas industriales pequeñas continuó y constituyó un rasgo característico del período manufacturero del capitalismo que muchas Manufacturas combinaran su producción con las Factorías como el trabajo rural domiciliado y los talleres artesanales medievales residuales.

El papel del Estado en el desarrollo de Las Manufacturas

En todo el proceso de desarrollo de la Manufactura jugó un gran papel el estado, como lo muestra el caso de Francia, donde fue política del ministro Colbert y Luis XIV en Francia, el mercado interno y la exportación de mercancías para los mercados, lo que se llamó el mercantilismo. Esto respondió al hecho de que el surgimiento de mayores mercados internos y un colosal crecimiento del mercado exterior producto de los descubrimientos geográficos, provocó una demanda enorme de mercancías, que el desarrollo de la producción de la época no podía satisfacer.

La Manufactura fue de la mano del desarrollo del desarrollo de los regímenes absolutistas en el estado feudal, basados cada vez más en la maquinaria de la burocracia estatal, el ejército y el conjunto de funcionarios alrededor del poder centralizado y cada vez más absoluto del rey. El desarrollo de las nuevas Formas de Acumulación requirió de estos regímenes más antidemocráticos, brutalmente represores, no sólo de las civilizaciones conquistadas, sino también de la pequeña producción y propiedad feudal, de los desposeídos y nuevos explotados de Europa.

Con el absolutismo coexistieron instituciones brutalmente represoras como la Inquisición, la caza de Brujas, la liquidación y la persecución de los opositores, la acusación de hereje a todo científico o persona que rechace la idea de Dios o de la autoridad divina del Rey, aunque esos regímenes absolutistas entraron en conflicto con la burguesía que necesitaba imponer su propio estado e instituciones que permitieran el desarrollo de sus intereses económicos.

Los países europeos que más desarrollaron las Manufacturas fueron Inglaterra, Francia, Los Países Bajos y Suiza. En los continentes colonizados, los estados establecieron manufacturas industriales y mineras, como el caso de las mitas, las misiones y encomiendas en América, basadas en el trabajo asalariado y esclavo de los indios. También se establecieron grandes fincas para la producción textil basadas en el trabajo esclavo de las tribus comunistas primitivas capturados en el África y se desarrollaron Manufacturas en la India.

De esta época, el proceso de destrucción de fuerzas productivas que llevó a la Manufactura consistió en un verdadero genocidio, sin que haya aún acuerdo en los investigadores acerca de la cifra de indios muertos en América, que oscila entre 50 y 90 millones entre los siglos XVI y XVIII.

El sistema de empresas denominadas Encomienda en España, en los cuales el indio debía recibir un salario por su trabajo, consistió en un brutal proceso de explotación, que terminó con la esclavización de la mayoría de los indios que allí trabajaban.

Para el siglo XVII, en la fase de agotamiento de Las Manufacturas los investigadores tampoco terminan de ponerse de acuerdo en las horrorosas cifras de hombres y mujeres secuestrados para ser vendidos como esclavos, pero los cálculos oscilan entre unos 60 millones de indios esclavizados y distribuidos en 24 millones en América, 12 millones en Asia y 7 millones a Europa, mientras que 17 millones fallecieron en las travesías.

Este fue el destino de las tribus comunistas primitivas aplastadas, por los ejércitos y flotas de los estados y monarcas europeos. En Europa, la consolidación de los estados absolutistas se basó en el desarrollo de los ejércitos mercenarios, de gran actuación en la Guerra de los 80 años entre España y Holanda, compuestos por nobles empobrecidos y desplazados, sumado a los artesanos y campesinos desposeídos que encontraron ocupación en el ejército.

Los cercamientos de tierras fueron acelerando la expropiación de los campesinos y aumentaron espectacularmente el número de pobres y vagabundos. Los grandes magnates capitalistas invirtieron grandes sumas en el financiamiento de las guerras, las invasiones y el desarrollo de la tecnología militar, para ampliar los mercados. A su vez, el desarrollo de las Manufacturas permitió un colosal proceso de extracción de metales provenientes de América.

Fases de surgimiento, auge y agotamiento de las Manufacturas

La fase de surgimiento de Las Manufacturas permitió la aplicación de mano de obra intensiva en minas en América, lo que permitió una corriente constante de metales preciosos y aumento de las reservas de dinero en Europa que se cuadriplicó entre los siglos XVI y XVII. La plata extraída de América entre 1530 y 1650 ascendió a 11.600 toneladas, es decir, un promedio anual de 96.600 kg al año, y en cuanto al oro, la cantidad extraída a lo largo de todo el siglo XVI fue de 153.561 kg cantidades que eran muy importantes en el siglo XVI.

Esto originó un aumento de la cantidad de dinero en circulación, en la medida en que los banqueros utilizaron esas reservas para desarrollar la emisión de títulos, papeles y todo tipo de capital ficticio. Con la fase de auge de las Manufacturas, la economía comenzó a expandirse y la población europea a crecer, superando la grave crisis poblacional que se había producido tras las Guerras de los Cien Años, cuando tras el fin de la misma la población de Europa había sufrido tal disminución, que el costo de la mano de obra y los salarios habían subido mucho porque no había trabajadores disponibles.

El auge de Las Manufacturas permitió también una expansión agraria y la recuperación de la actividad minera. La lenta recuperación de la población que creció hacia el siglo XVII en 2/3, impulsó la demanda de alimentos y toda clase de mercancías. Se estableció un régimen de acumulación que tuvo como polo de acumulación a la industria textil y minera. Tras la Guerra de los 80 años en la cual Holanda derrotó a España, el régimen de acumulación de la Manufactura tuvo como eje de acumulación a Holanda e Inglaterra.

Para el siglo XVII Las Manufacturas comenzaron su etapa de agotamiento, lo cual se manifestó en importantes crisis que se desataron en todas las economías, producto de la nivelación y luego la caída de la tasa de ganancia Manufacturera, para Engels "... también le permite al fabricante producir a precios más bajos que su competidor anticuado, el artesano... se repite el mismo proceso: la plusvalía de la cual se apropió le permite al capitalista manufacturero... vender menos caro que sus competidores, hasta la generalización del nuevo modo de producción, que engendra una nueva nivelación." (19)

El agotamiento de las Manufacturas, como Forma de Acumulación, provocó un violento proceso de destrucción de fuerzas productivas, tanto en los países europeos como en las colonias. En Europa se desataron las Guerra entre Holanda e Inglaterra, que definió el predominio de Inglaterra tras la derrota de Holanda.

Esta guerra se combinó con el genocidio en África, con la Guerra del Báltico y la guerra Civil en Inglaterra que culminó con la Revolución inglesa de Oliverio Cromwell. Con la burguesía en el poder, Inglaterra encabezó la transición de una Forma de Acumulación agotada la Manufactura, a una superior, la Industria.

La Manufactura permitió la gran extracción de metales preciosos que desarrolló España y a la vez, se apoyó en esa acumulación de capital fabulosa para la expansión de Inglaterra y Holanda. Así lo explica Moreno: "...Si hoy día con lo que sabemos tuviéramos que escribir un curso de economía política marxista, sería bastante más complejo, más rico...Empezaría por decir que el proceso de acumulación primitiva capitalista fue un proceso no esencialmente inglés, aunque el centro haya sido Inglaterra...La base de la acumulación primitiva inglesa... no fue dada por el proletariado sino fue dada por el asalto a los galeones españoles. Un gran asalto que arregló todo... refundaron el capitalismo inglés con toda esa masa fabulosa de plusvalía que les llegó de Latinoamérica de la explotación no- obrera, de los indios y de los esclavos." (20)

La gran masa de capital acumulado en calidad de material precioso, originó la gran inflación del siglo XVI. Estudiada por Hamilton y motivo de gran debate entre los economistas e historiadores, la denominada "revolución de los precios", fue un proceso inflacionario acontecido en Europa durante todo el siglo XVI, proceso por el cual a lo largo de 100 años los precios se sextuplicaron. La "revolución de los precios" del siglo XVI fue producto de 2 procesos que se daban simultáneamente, por un lado se acumulaba una fabulosa masa de capitales, de las más importante de la historia del capitalismo.

Esta masa capitales que se acumulaba, estaba compuesta por el material precioso que venía de América y el capital ficticio que rotaba en gran velocidad desarrollado por los banqueros para financiar las guerras, flotas, ejércitos y la actividad económica general. Pero mientras se daba aceleradamente este proceso, la transición de las Factorías a la Manufactura estaba en pañales, es decir, la producción industrial en relación a esas masas de capital acumulado, era todavía muy pobre, al igual que el desarrollo del proletariado.

La subida de los precios del siglo XVI fue la expresión de un aspecto de la Ley del Valor, en el sentido de que esa montaña de capital sobre acumulado necesitaba valorizarse mediante la explotación del trabajo humano en el sentido capitalista. En la medida en que se desarrollaron las manufacturas, la inflación de los precios empezó a descender, por el crecimiento del trabajo asalariado en Europa, combinado con la brutal explotación del trabajo humano hecho en las empresas Manufactureras establecidas en los continentes colonizados, donde si bien hubo también trabajo asalariado, la explotación se basó en gran parte en el trabajo esclavo.

Pero esta desigualdad entre la fuerte acumulación de capital basada en la extracción de metales preciosos y la debilidad del desarrollo industrial también provocó el surgimiento de burbujas especulativas en el capitalismo, antecesoras de las burbujas especulativas que hoy vemos.

A su vez, esta sobreacumulación de capital ficticio era la base de la inflación. Los estados debían endeudarse fuertemente para impulsar los ejércitos y las empresas destinadas a consolidar las Manufacturas. Esta necesidad de los estados y las empresas de contraer préstamos, llevó a los banqueros a emitir títulos y papeles de deuda que financiaran los planes de expansión mercantil. Este impulso de papeles, títulos y préstamos de todo tipo fue un gran impulso a la inflación desde el estado o "Inflación de Beneficios", como la denominó Hamilton. De esta época son las burbujas especulativas como la de 1557 en España, la de 1634 de los Tulipanes en Holanda.

La "inflación de beneficios" permitió bajar los salarios, que estaban muy altos por la escasez de población tras la Guerra de los Cien Años, a la vez que los salarios no aumentaban porque abundaba la mano de obra, por el aumento de la población. De ese modo, garantizando la baja general de los salarios, los capitalistas pudieron explotar el trabajo humano con el desarrollo de las Manufacturas.

Es decir, la gran inflación del siglo XVI, se parece mucho a la gran inflación de la globalización entre los siglos XX y XXI, sólo que en dos etapas diametralmente opuestas del capitalismo. Si la "gran inflación del siglo XVI" es parte de la de la etapa del nacimiento del capitalismo que expresó los primeros pasos en el camino de valorizar el capital desarrollando la producción, la "gran inflación del siglo XXI" expresa su decadencia y la creciente incapacidad del capitalismo para valorizar el capital desarrollando la producción.

5) Las Empresas Comerciales- Forma de Acumulación de la burguesía colonizadora

Las Empresas Comerciales son una Forma de Acumulación constituidas por sociedades de inversores que obtienen ganancias en base al dominio del comercio y la explotación de mano de obra en las colonias descubiertas. En un sentido son una versión más desarrollada de las Naciones Comerciales, pero en este caso, las Empresas Comerciales actúan al servicio del dominio de vastos territorios coloniales en los cuales estas empresas actuaron como un verdadero estado y gobierno, realizaron inversiones, desarrollaron manufacturas y explotaron mano de obra local, lo cual les permitió obtener enormes ganancias.

Estas empresas fueron la Compañía Británica de Las Indias Orientales, fundada en el año 1600, la Compañía holandesa de las Indias Orientales de 1602, la Compañía Danesa de las Indias Orientales de 1616, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales de 1621. También la Compañía Francesa de las Indias Orientales fundada en 1664, la Compañía Sueca de las Indias Orientales, fundada en 1731 y la Compañía de Ostende. Eran fundadas por influyentes hombres de negocios que obtenían la carta real y permisos exclusivos para ejercer el comercio con las colonias por largos períodos.

Las Empresas Comerciales y las Manufacturas se desarrollaron en forma conjunta y combinada entre los siglos XVI y XVII, al igual que lo hicieron las Naciones Comerciales y las Factorías entre los siglos XIV y XV. Apenas arribadas a las colonias, las Compañías construían las primeras manufacturas, por ejemplo la Compañía Británica de las Indias Orientales tenía 23 fábricas en la India y sus ganancias fueron tan grandes, que debieron sobornar a reyes y funcionarios para evitar que otras empresas desembarquen y poder así ejercer el monopolio de la actividad económica en la zona. Las grandes ganancias provocaron una sobreacumulación de capital tal, que produjeron la burbuja especulativa de la Compañía del Mar del Sur en Inglaterra en 1720.

Las Compañías eran empresas comerciales, pero también tenían el derecho de acuñar moneda, legislar, elegir gobernantes, y formar ejércitos propios. Por ejemplo, en 1670, el rey Carlos II le concedió el derecho a la Compañía Británica de las Indias Orientales a capitanear ejércitos y formar alianzas, declarar la guerra o establecer la paz y ejercer la jurisdicción tanto civil como militar en las zonas en las que operaba. En 1689, la Compañía era casi un estado dentro de la India que administraba de forma independiente las zonas de Bombay, Madrás y Bengala y que poseía una fuerza militar muy poderosa. La Compañía Británica de las Indias Orientales consolidó, tras el triunfo sobre Francia, el monopolio del comercio en la India y llegó a tener una quinta parte de la población mundial bajo su autoridad, mientras que la Compañía Holandesa de las Indias Orientales llegó a incluir todo el archipiélago de Indonesia.

Estas Formas de acumulación comenzaron en la primera mitad del siglo XVII, tuvieron su auge en la primera mitad del siglo XVIII y a finales del siglo las Empresas Comerciales habían comenzado su fase de agotamiento, provocado no sólo por la caída de la tasa de ganancia, sino fundamentalmente por el proceso de rebelión de los pueblos contra la opresión imperial y colonialista que puso límites a la explotación de las Compañías. En la India hubo un masivo levantamiento y revolución popular llamada en 1857 la rebelión de los cipayos, que llevó a la disolución a la más importante de todas: la Compañía de las Indias Orientales.

La Transición de la Manufactura a la Industria

Con el agotamiento de las Manufacturas se desarrolló un violento proceso de destrucción de fuerzas productivas, mediante un complejo de guerras que incluyó a la Guerra de los Treinta Años que se desarrolló entre 1618 y 1648, la guerra franco- española desarrollada entre 1635 y 1659, las Guerras entre Inglaterra y Holanda entre 1649 y 1660 y la Guerra Civil en Inglaterra, ésta última, en realidad, un profundo proceso revolucionario en el cual la burguesía tomó el poder en Inglaterra e impuso un régimen político parlamentario, siguiendo el modelo de Holanda.

El centro de estas conflagraciones fue la batalla por el control de la industria manufacturera en Europa, cuyo epicentro era el eje Holanda- Inglaterra y el control de las Manufacturas establecidas en las colonias. Pero también las Guerras llevadas adelante por las Empresas Comerciales y las Guerras Anglo- Holandesas, así como las Guerras Civiles en Inglaterra fueron también parte final del proceso de expropiación de las clases sociales pre- capitalistas que caracterizó al proceso de Acumulación Primitiva del capitalismo.

El proceso de expropiación incluyó a las tribus comunistas primitivas y sociedades asiáticas en las colonias, además de la expropiación del campesinado, sectores de la nobleza e incluso otros sectores burgueses en otros países de Europa continental y en Gales, Escocia e Irlanda. La Guerra de los Treinta Años fue una guerra librada principalmente en el Sacro Imperio Romano Germánico, lo que es hoy territorio de Alemania, entre los años 1618 y 1648, en la que intervinieron la mayoría de las grandes potencias europeas de la época con el objetivo de apropiarse de las empresas alemanas e italianas desarrolladas por la Hansa e Italia y las industrias florecientes en ambas regiones, además de un grave choque entre la nobleza y la burguesía en ascenso, que continuaban la lucha por el poder.

En esta Guerra se usaron mercenarios de forma generalizada, fue enorme la devastación de territorios enteros que fueron esquilmados por los ejércitos necesitados de suministros, los continuos episodios de hambrunas y enfermedades diezmaron la población civil de los estados alemanes, y en menor medida, la de los Países Bajos e Italia y llevaron a la bancarrota a muchas de las potencias implicadas. Durante el curso de la misma, la población del Sacro Imperio se redujo en un 30%.

En Brandeburgo se redujo un 50%, y en otras regiones incluso a dos tercios. La población masculina en Alemania se redujo a la mitad. En los Países Checos la población cayó en un tercio a causa de la guerra, producto del hambre, las enfermedades y la expulsión masiva de checoslovacos protestantes. Solo los ejércitos suecos destruyeron durante la guerra 2.000 castillos, 18.000 villas, y 1.500 pueblos en Alemania.

Las guerras entre Inglaterra y Holanda, entre 1652 y 1666 involucraron todas las potencias económicas de la época como Francia, Suecia, España, etc y terminó con la derrota y declinación del predominio de Holanda. El desarrollo de estas guerras permitió una centralización de capitales superior y la supremacía mundial de Inglaterra que llevó adelante el desarrollo Industrial más importante.

Tanto Inglaterra como Holanda fuero potencias comerciales con enormes flotas que dominaron el comercio mundial. Pero aun cuando el capitalismo atravesaba el momento final de la etapa de acumulación primitiva y el capital comercial era todavía dominante, fueron sus territorios los que estuvieron a la vanguardia del desarrollo de las manufacturas y más tarde la industria, Formas de Acumulación que inauguraron la etapa industrial y de apogeo del capitalismo.

Con base en los fabulosos capitales obtenidos por la explotación colonial y el dominio de los mares, tanto Holanda y sobre todo Inglaterra pudieron impulsar y financiar los descubrimientos científicos para incorporar tecnologías y nuevas máquinas que desplazaron paulatinamente a las Manufactura e iniciaron la Industria.

El desarrollo pujante de la industria llevará a que Inglaterra desplace a Holanda como potencia mundial, pero a costa de un brutal enfrentamiento entre ambas potencias, que supuso un enorme desarrollo de las fuerzas destructivas. La primera guerra Anglo- Holandesa se produjo entre 1652 y 1654; la Segunda Guerra anglo-holandesa entre 1665 y 1667 con las victorias holandesas en la batalla de los Cuatro Días y de Medway y la Tercera Guerra Anglo-Holandesa entre 1672 y 1674 entre un frente donde Inglaterra se une a Francia contra Holanda. Las Guerras Civiles en Inglaterra se desarrollaron entre los años 1642 y 1689. En la primera guerra civil inglesa de los años 1642-1645 se enfrentaron el poder parlamentario y el poder real con el triunfo del Parlamento que eliminó la Corte de la Cámara Estrellada, y ejecutó a William Laud, arzobispo de Canterbury y al conde de Strafford, gran aliado del rey.

En la segunda guerra civil inglesa entre los años 1648-1649 Cromwell reprimió la rebelión de Gales y derrotó a los escoceses en Preston, venció a los monárquicos, ejecutó al rey Carlos I y proclamó la república inglesa. Con la Tercera guerra civil inglesa, entre 1649 y 1651 Cromwell aplastó a los partidarios monárquicos en Irlanda y Escocia y controló Inglaterra. A su vez, en las colonias se desarrollaron las guerras entre las Compañías, por ejemplo los ingleses con los holandeses y portugueses en la zona del Océano Índico. La guerra entre ingleses y portugueses en la Batalla de Swally en 1612, o la Guerra de los Siete Años entre Francia e Inglaterra que eliminó la presencia colonial francesa en la India, tras la cual la Compañía Británica de las Indias Orientales consolidó el monopolio del comercio en la zona.

c) Formas de Acumulación propias de la Etapa de Apogeo del Capitalismo.

En la medida en que el modo de producción capitalista pasó a ser dominante, y desplazó definitivamente al modo de producción feudal; y en la medida también en que la burguesía fue conquistando el poder del estado, entramos en la etapa de apogeo del modo de producción capitalista que abarca los siglos XVIII, XIX y comienzos del siglo XX. Esta etapa se inició tras el triunfo de 3 grandes revoluciones, la revolución Inglesa liderada por Oliverio Cromwell en 1648, la Revolución norteamericana de 1776, la Revolución Francesa de 1789.

El capitalismo impulsó la producción, el comercio y las finanzas barriendo con todas las anteriores formaciones sociales y modos de producción pre- capitalistas, y alcanzó el cenit de su desarrollo como sistema económico, político y social. En esta etapa de apogeo del capitalismo las Formas de Acumulación predominantes son la Industria en el terreno de la producción, y los Bancos y el Crédito en el terreno de las finanzas, que a continuación vamos a analizar.

1) La Industria- Forma de Acumulación de la burguesía industrial

La Industria como Forma de Acumulación predominante comenzó a desarrollarse a partir del siglo XVIII. En la industria el capitalista incorpora las máquinas en la fábrica donde agrupa a los trabajadores. La división del trabajo combinada con las máquinas, que remplazaron al trabajo manual, permitió la producción en serie, elevó la productividad del trabajo y la explotación obrera, por lo que la industria implicó un salto en el proceso de acumulación de capital y ganancias. En la industria surgió el moderno proletariado asalariado y se consolidó el modo de producción capitalista con sus dos clases sociales fundamentales la clase obrera y la burguesía. Este proceso comenzó a partir de que John Wyatt anunció en 1735 su máquina de Hilar, que revolucionó la industria textil. Pero la introducción de las máquinas permitió también una revolución en la producción y el comercio porque revolucionó los transportes y las comunicaciones.

En el comienzo de la industria, las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, relacionada a la industria textil, pero tras ellas, nuevas máquinas y tecnologías surgieron y fueron una superación permanente del proceso de producción. Incluimos en la industria, toda la producción agropecuaria y del campo, así como toda la producción en el mar como la pesquera y de materias primas.

Aunque se mueven en condiciones diferentes, como el producto de la renta de la tierra en el caso del campo, al desarrollarse la industria, acelerarse el proceso de expropiación de los pequeños propietarios y al introducirse la maquinaria en el campo, revolucionando toda la producción, terminaron siendo absorbidas por la industria y transformándose en una variante más de las Formas de Acumulación industrial. De este modo es como se consolidó el proletariado rural

Tras las guerras del siglo XVII, el Tratado de Utrecht de 1713, consolidó el dominio de Inglaterra, que pasó a ser el eje de acumulación. La industria textil, algodonera y metalúrgica fueron el polo de acumulación y surgieron nuevas industrias como la química, la eléctrica o la automovilística junto al desarrollo de nuevas formas de energía como el gas o el petróleo. La Industria se extendió a nuevos países como Alemania, Rusia, Estados Unidos, Japón, los Países Bajos y se desarrolló una revolución científica sin precedentes hasta ese momento.

La fase de surgimiento de la Industria coincidió con el apogeo del modo de producción capitalista, lo que permitió una sostenida expansión de la economía. Pero el carácter revolucionario en la producción que significó la Industria desarrolló, a su vez, con mayor intensidad todas las contradicciones del capitalismo, como analizaremos en el capítulo VI. La baja de la tasa de ganancia comenzó a producirse en forma crónica y permanente, precipitando la economía a sufrir permanentes crisis y caídas, aun cuando de conjunto se viviera una etapa de expansión.

En el auge de la industria se desarrolló más rápidamente la nivelación de la tasa de ganancia, solo que ahora éste proceso se desarrolló más rápidamente. Así lo explicó Engels: "...la industria, que gracias a sus incesantes revoluciones de la producción reduce cada vez más los costos de fabricación de las mercancías... Por otra parte nivela las tasas de ganancia de las distintas ramas de los negocios comerciales e industriales, reduciéndolas a una sola tasa general de ganancia y, gracias a esa nivelación, asegura a la industria la posición de fuerza que le corresponde, al eliminar todos los obstáculos que hasta entonces impedían el traspaso de capitales de una rama a otra." (21)

A principios del siglo XIX las industrias empezaron a entrar en su fase de agotamiento, lo cual desató una nueva y violenta ola de guerras y revoluciones. La industria produjo un rápido desarrollo que chocó con las aduanas interiores y las formaciones sociales heredadas del feudalismo, por lo cual las revoluciones y guerras civiles que llevaron a la burguesía al poder, fueron seguidas por nuevas revoluciones y guerras civiles en las cuales la burguesía, eliminó las aduanas interiores, amplió el mercado interno, impuso las fronteras nacionales y surgieron los estados modernos.

Con las revoluciones de 1848, surgieron los modernos estados nacionales capitalistas, los modernos países. Estas revoluciones y guerras fueron las de 1848 en Francia, Italia, Alemania, el Imperio Austro- Húngaro y la guerra civil norteamericana de 1862. Todo este proceso de destrucción de fuerzas productivas abrió paso a una Forma de Acumulación superior, los monopolios, producto de que las guerras y revoluciones tanto de 1848, como la guerra civil norteamericana permitieron el desarrollo los países, la unidad nacional y su mercado interno.

Con el surgimiento de los países y el mercado interno, emergieron en las potencias capitalistas de mayor desarrollo económico las Forma de Acumulación que permite el dominio de una rama de la producción a nivel de un país, los monopolios, trusts y cartels, lo que dio comienzo a la entrada del capitalismo en su etapa superior y final de decadencia, la etapa imperialista.

2) Los Bancos y el Crédito- Forma de Acumulación de la Burguesía Financiera

En la etapa de apogeo del capitalismo se desarrollaron como Forma de Acumulación del capital financiero, tanto el Banco como el Crédito, instituciones que conforman el sistema bancario moderno. Ambas, si bien habían tenido antecedentes con los primeros Bancos en Génova y Venecia, son la verdadera expresión del modo de producción capitalista, que hicieron realidad los viejos reclamos de la burguesía contra la usura y los mercaderes que monopolizaron el capital financiero en toda la etapa de acumulación primitiva.

El crédito nació como rechazo a la usura, una Forma de Acumulación que junto a los bancos expresó el comienzo de la consolidación del modo de producción capitalista. Para Marx: "El desarrollo del crédito se efectúa por reacción contra la usura...Significa ni más ni menos que la subordinación del capital productor de interés a las condiciones y necesidades del modo de producción capitalista...es el punto de partido del sistema de crédito moderno. Las asociaciones de crédito, que se constituyeron en Venecia y en Génova en los siglos XII y XIV, nacieron de la necesidad en que se encontraban el comercio marítimo y el comercio mayorista basado en él, de liberarse del dominio de los métodos de usura envejecidos y de los monopolizadores del comercio de dinero" (22)

Precisamente las clase dominante de magnates financieros, actúan fundando los bancos que emiten papeles de deuda y distribuyen el crédito, a la vez que son parte del estado que surge e impulsa el funcionamiento de los Bancos. Esta clase nace indisolublemente unida al Estado y el Estado a este sector de capitalistas, como lo explica Marx: "Si bien los bancos propiamente dichos, fundados en esas repúblicas, se presentan al mismo tiempo como establecimientos de crédito público que anticipaban dinero al Estado sobre los impuestos que cobrar, no se debe olvidar que los comerciantes que constituían esas asociaciones eran a su vez los notables de dichos estados y tenían tanto interés en liberar de la usura a su gobierno como en liberarse ellos mismos, y al mismo tiempo afirmar y reforzar con ello el sometimiento en que mantenían al Estado." (23)

Así lo explica Carlos Marx: "Este ataque violento contra la usura, esta exigencia de sometimiento del capital productor de interés al capital industrial, no es más que el signo precursor de las creaciones orgánicas que en el sistema bancario moderno establecen las condiciones de la producción capitalista: los bancos, por un lado, despojan al capital usurario de su monopolio, al concentrar y lanzar al mercado financiero todas las reservas de dinero inactivas y como muertas, y por otro lado, limitan el monopolio de los metales preciosos al crear el dinero de crédito". (24)

La fundación del primer Banco reconocido oficialmente fue la del Banco de Inglaterra en 1694, seis años después del triunfo de la Revolución que encabezó Oliverio Cromwell. Al igual que el banco de Francia, el Banco de Inglaterra no comenzó como banco estatal, ni como empresa de la corona, sino como banco privado, controlado por el clan Rotschild, la dinastía banquera europea que manejaba las finanzas en Inglaterra, Francia, Alemania, Austria e Italia, junto con sus asociadas Khun, Loeb, Lehman, Warburg, etc. El Banco fue Inglaterra fue nacionalizado en 1946 tras el fin de la Segunda Guerra Mundial con el comienzo del régimen keynesiano, al igual que el Banco de Francia.

Si la producción industrial revolucionó todos los aspectos de la producción y logró una masa de bienes como nunca se vio en la historia de la humanidad, del mismo modo el crédito logró una acumulación y la constitución de una masa de dinero capital pocas veces vista. Pero junto a ello, el crédito desarrolló aceleradamente las tendencias a la concentración y centralización de capitales, dejando en la ruina a miles de capitales pequeños, para permitir que los grandes capitales vayan expropiando a los capitalistas menores permitiendo la centralización de los capitales.

Así explica Carlos Marx el rol del crédito: "Éste no sólo se convierte en un arma nueva y poderosa en la lucha competitiva. Mediante hilos invisibles, atrae hacia las manos de capitalistas individuales o asociados los medios dinerarios que, en masas mayores o menores, están dispersos por la superficie de la sociedad. Se trata de la máquina específica para la concentración de los capitales...el crédito... se convierte en arma nueva y terrible en la lucha competitiva, transformándose finalmente en un inmenso mecanismo social para la centralización de los capitales...En la misma medida en que se desarrollan la producción y la acumulación capitalistas, se desenvuelven también la competencia y el crédito, las dos palancas más poderosas de la centralización." (25) La creciente centralización de capital que impulsan el crédito y los Bancos, fue sentando las bases para el desarrollo de los monopolios, los cárteles y trusts que abrieron paso a la etapa de etapa decadencia del capitalismo, la imperialista, cuando el capital financiero comenzó a predominar sobre el industrial.

Como lo explicó Federico Engels: "... esos cambios tienden a concentrar en manos de los especuladores bursátiles toda la producción industrial y agrícola, el conjunto del comercio, tanto como los medios de comunicaciones y los organismos de cambio, de modo que la Bolsa se convierte en la representante más eminente de la propia producción capitalista. En 1865 la Bolsa era todavía un elemento secundario en el sistema capitalista... Hoy las cosas son distintas. Desde la crisis de 1866 la acumulación se hizo con una rapidez cada vez mayor..."

"... Sigue entonces una transformación progresiva de la industria en empresas por acciones. Todas las ramas, una tras otra, sucumben ante ese destino... la minería, la siderurgia, la industria química, la textil... lo mismo rige para el comercio... con los bancos... igual cosa ocurre en el dominio de la agricultura. Los bancos se convierten cada vez más en acreedores hipotecarios, si esto continúa es posible prever que las tierras inglesas y francesas también caerán en manos de la Bolsa. Por último, todas las inversiones en el extranjero se hacen en forma de acciones..." (26)

c) Formas de Acumulación propias de la Etapa de Decadencia del Capitalismo

La Fusión de las Formas de Acumulación productivas y financieras

Las formas de Acumulación que corresponden a la etapa imperialista o de decadencia del capitalismo son los Monopolios, las Multinacionales, y finalmente las Corporaciones Multinacionales. El análisis correspondiente de estas Formas de Acumulación lo hemos hecho los capítulos III y IV, junto al análisis de los mecanismos político- sociales que permitieron el paso de una Forma de Acumulación a otra.

Conclusiones Generales

El mecanismo por el cual se produce el paso de una Forma de Acumulación predominante a otra superior, es mediante un violento proceso de destrucción de fuerzas productivas. Marx desarrolló las leyes de acumulación del capital que explican cómo este proceso se desenvuelve desde el punto de vista económico, faltaba saber cómo lo hacía en combinación con el factor político y social. El proceso de destrucción de fuerzas productivas requerido para la centralización y acumulación de capital, implicó la permanente destrucción y liquidación de clases sociales y sectores de clases, mediante las guerras y las revoluciones.

De esta manera, las leyes que explican el paso de una Forma de Acumulación a otra superior enlazan las leyes de la economía marxista con el materialismo histórico. El mecanismo de aniquilación y quema de capitales que el capitalismo desarrolló para solucionar sus crisis y avanzar en las formas de acumulación y centralización de capitales, se explica fundamentalmente por el rol de la propiedad privada y las clases sociales.

La propiedad de los medios de producción y cambio, da origen a la burguesía como clase dominante, y en ella a los distintos sectores de clase burguesa que se disputan permanentemente los capitales y las ganancias. Detrás de las naciones comerciales, factorías, industrias, manufacturas, monopolios y multinacionales está la clase social propietaria de esos distintos medios de producción y los distintos sectores de esa clase dominante.

Es la lucha por la defensa de la propiedad privada, intereses y ganancias lo que explica porque el capitalismo va evolucionando en distintas Formas de Acumulación. Las distintas Formas de Acumulación son superadas y se transforman, por ejemplo, los monopolios siguen existiendo, pero son superados y contenidos a su vez por las multinacionales. Todo el proceso de evolución de las formas de acumulación se fue depositando una sobre la otra, como las distintas capas geológicas.

En el desarrollo de este mecanismo, observamos que tras cada violento proceso de destrucción de fuerzas productivas, se produjo una nueva centralización de capitales que permitió una Forma de Acumulación superior, e inició un período de larga expansión de la economía capitalista. Con el agotamiento de las Formas de Acumulación predominantes, el período de expansión se termina y comienza un largo período de estancamiento de la economía, lo que lleva inevitablemente a un nuevo proceso de destrucción de fuerzas productivas.

Los períodos de larga expansión o de largo estancamiento han tenido diferentes duraciones, a veces de apenas una décadas o a veces de 60 o 70 años e incluso de más tiempo. Pero estos períodos se explican por el fenómeno del surgimiento de una nueva Forma de Acumulación predominante y su auge, es esto lo que explica los largos períodos de expansión de la economía capitalista.

Por el contrario, el agotamiento de las Formas de Acumulación es lo que explica los largos períodos de estancamiento. Dos tipos de crisis se conjugan en forma permanente y dialéctica, las crisis pequeñas, crónicas, sistemáticas, parte del desarrollo regular del capitalismo, con las crisis más prolongadas, como veremos en el capítulo siguiente. Esto sucede producto de que las crisis regulares se producen siempre o en el marco de un período de estancamiento, o en el marco de un período de expansión. Estos períodos están a su vez determinados por el auge o el agotamiento de las Formas de Acumulación predominantes.

La Ley General de las Formas de Acumulación nos permite comprender más acabadamente el desarrollo de las crisis del capitalismo y nos permite superar viejos esquemas como la antigua visión de que el capitalismo en su etapa de apogeo había desarrollado por un largo período esencialmente las fuerzas productivas y luego en su etapa de decadencia había desarrollado únicamente las fuerzas destructivas. Con la Ley General de las Formas de Acumulación, ese esquema queda definitivamente superado. Queda claro que el capitalismo ha alternado en todas sus etapas y fases el desarrollo de fuerzas productivas y fuerzas destructivas. Y que el motor de evolución de la economía y superación de una Forma de Acumulación por otra es el desarrollo de las fuerzas destructivas y la guerra.

Nahuel Moreno anticipó algunas de estas conclusiones en sus últimos cursos de economía y mostró dudas sobre el carácter progresivo del capitalismo, acerca de si a través de su historia, el capitalismo evolucionó en forma contradictoria con el desarrollo las fuerzas productivas. Así lo expresó: "Tengo dudas...si el capitalismo no fue siempre un fenómeno contradictorio, que desarrollaba la técnica y reventaba a la naturaleza y al hombre. Y si no es una ley permanente del capitalismo. Tengo grandes dudas, yo, personales...Estoy muy asustado de los números de los indios, y los números de los negros africanos que reventó el capitalismo en el siglo XVI- XVII. Es decir, hay cálculos espeluznantes. Se liquidaron casi el 90% de los indígenas en 50 años...Entonces no sé si el capitalismo permanentemente no tiene una cara funesta contra el desarrollo de las fuerzas productivas...Fue muy progresivo respecto de la técnica, es la etapa de gran desarrollo técnico, pero objetivamente, desde su comienzo... lleva al barbarismo. Es decir, lo que estamos viendo ahora no es consecuencia que era una maravilla y cambio, y se volvió malo, sino que antes era siniestro como ahora, y cada vez más siniestro, mas siniestro, mas siniestro..."

"La duda es si empezó con el imperialismo...o comenzó al llegar el capitalismo....que es el primer sistema de producción que no trabaja para el consumo, que ya es una cosa tan irracional...que es una cosa irracional de entrada, es contra el desarrollo de las fuerzas productivas de entrada desde su arranque, entonces es un fenómeno altamente contradictorio desde su comienzo. Técnicamente es el que más desarrolla, justamente porque no produce para el consumo...Pero al mismo tiempo es el que más destruye a la naturaleza, mas revienta todo desde el principio. Y hoy día es la monstruosidad de una ley que fue permanente" (27)

Notas:

(1) y (2) Karl Marx: El Capital, Libro primero, cap. XXIII, La ley general de la acumulación capitalista

(3), (4) Federico Engels: Suplemento y Complemento al Libro III del Capital

(5) y (6) Perry Anderson. Transiciones de la Antigüedad al Feudalismo. Segunda Parte 4. La dinámica Feudal

(8), (9), (10) y (11) Federico Engels: Suplemento y Complemento al Libro III del Capital

(12) Nahuel Moreno. Cuatro Tesis sobre la Colonización española y portuguesa.

(13), (14), (15) Reyna Pastor de Togneri Historia del Movimiento Obrero. Capítulo I Artesanos y Campesinos en crisis7

(16) Perry Anderson. Transiciones de la Antigüedad al Feudalismo. Segunda Parte 4. La dinámica Feudal

(17) Alberto J. Plá Historia del Movimiento Obrero. Introducción

(18) Karl Marx: El Capital, Libro primero, cap. 12, División del trabajo y manufactura

(19) Federico Engels: Suplemento y Complemento al Libro III del Capital

(20) Nahuel Moreno. Escuela de cuadros Economía 1984.

(21) Federico Engels: Suplemento y Complemento al Libro III del Capital

(22), (23) y (24) Karl Marx: El Capital, Libro tercero, cap. 36, Notas sobre el período precapitalista

(25) Karl Marx: El Capital, Libro primero, cap. XXIII, La ley general de la acumulación capitalista

(26) Federico Engels: Suplemento y Complemento al Libro III del Capital

(27) Nahuel Moreno. Escuela de Economía, 1984

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